Un relato adulterado
Como comunicador de profesión, no de oficio, aprendí en las aulas universitarias que los relatos se pueden adaptar. No es mentira una noticia en sí misma. Un hecho es un hecho, pero omitir detalles a conveniencia, convierte al relato de la realidad en una visión alterada. Ahora bien. Hay niveles y niveles. Sobre todo, en política y en los medios, se repite lo que se quiere instalar en el público, en la audiencia que de tanto oír y ver, muchas veces termina repitiendo lo que dice el poder de turno. Desde esta trinchera, paño de lágrimas y mi espacio personal, no voy a debatir ideas políticas profundas. Han hallado en otros textos algo de contenido sobre eso. Pero no más. No, porque considero que cada persona es capaz de pensar la realidad y este no es espacio que quiero usar así. Defender políticos es algo que no recomiendo. Bien dice el refrán que mal paga el diablo a sus devotos. Mas bien, aprovecho esta oportunidad y estas líneas para decirles que piensen más de una vez lo qu...